Ya ha pasado un momento desde que llegaste y sientes como tus entrañas comienzan a manifestar los primeros síntomas.
Adjudicas tu dolencia a la falta de alimento aunque sabes que, traspasando la coraza de carne y hueso, el alma inquieta se apresura en revelar su nuevo hallazgo.
Escuchas detenidamente y abriendose a su paso recae en el amo, que no es dueño de su propia casa, el control.
La dama elegante y volátil se retira hasta la inconciencia profunda cediendo su sitio para coronar el instante racional.
Día dos
Lo que más extrañas es una voz que responda a tus dudas y preguntas.
No, las escuche.
Rodeada en un mundo sin amor percibes la putrefacción de las almas que son arrastradas por el abismo del infierno terrenal.
Esta sucediendo aquello que hablaron esa tarde rodeada de ojos despiertos.
La vibracion es tan fuerte que sacude tu cuerpo entero.
Ya ha pasado casi un ciclo entero y aun te encuentras pensado en aquello. ¿Qué más soltar?¿Cuánto más cambiar?.
Inmensa como los árboles floridos que llevan años viendo las mismas estaciones.
La eternidad.
Día tres
Comienza la aventura.
Me encuentro suceptible a mi misma. Desperté y un dolor inmenso nacia desde la parte baja de mi cuerpo. Lentamente me incorpore y acallé mi mente para no sentirlo; en breve se esfumo.
No comprendo la nueva oleada, y estoy cada vez más cerca de sumergirme en las profundidas del misterioso océano.
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